El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, llega hoy a Tegucigalpa para pedir la restitución del derrocado presidente Manuel Zelaya al nuevo Gobierno hondureño, encabezado por Roberto Micheletti, que se dijo dispuesto a adelantar las elecciones presidenciales.
Micheletti, efectivamente afirmó que no tiene “ninguna objeción” al adelanto de las elecciones generales de noviembre como una salida a la crisis causada por el derrocamiento de Manuel Zelaya, expulsado del país en la madrugada del domingo pasado.
La entrega del poder al mandatario electo en dichos comicios está fijada para el 27 de enero, pero Micheletti no precisó si estaría dispuesto a adelantar también esa fecha. Insulza tiene previsto permanecer menos de 24 horas en Honduras y anunció que su papel no será el de negociar, sino el de reclamar la restitución de Zelaya, quien fue expulsado del país por los militares el domingo, en cumplimiento de una orden judicial.
Su agenda en Tegucigalpa incluye una reunión con la Corte Suprema de Justicia y con la Fiscalía General de Honduras, pero no está previsto un encuentro con Micheletti, cuyo gobierno no es reconocido por el organismo regional. Micheletti ha descartado tajantemente un regreso de Zelaya al poder, pese al ultimátum de la OEA que expira el sábado. De no ser acatado, el organismo interamericano podría expulsar al país de su seno.


