El lamentable accidente sufrido por el piloto de Fórmula 1 Felipe Massa, durante las pruebas de clasificación para el gran premio de Hungría, reflotó el tema de la seguridad y los peligros que corren los pilotos que participan de este tipo de carreras.
El accidente lo produjo una pieza proveniente de la suspensión trasera del coche conducido por su compatriota (Rubens Barrichello), la que se mantuvo en la pista rebotando y que dio de lleno en el casco de Massa (justo en los bordes de la visera – ver foto).
La pieza es un amortiguador transversal que tiene un tamaño de unos cinco centímetros y un peso aproximado de un kilógramo. Al momento del impacto, Massa, transitaba por la pista a una velocidad de 230 Km/h.
Lo que se rescata del accidente, que podría haber sido fatal, es que el casco le salvó la vida al piloto, el mismo fue fabricado por la compañía alemana “Schuberth”, esta compañía se dedica a la fabricación de distintos tipos de cascos de seguridad, incluyendo algunos de uso militar.
El caso del casco utilizado por Massa, se trata del modelo RF 1.7 fabricado con fibra de carbono y con un peso de 1,4 kilos. En su construcción se utilizan tres componentes principales: fibra de carbono, aramida y polietileno.
Existen otros elementos que forman parte del casco, como algunas espumas aislantes y otros elementos que ayudan a absorber la fuerza de los impactos, con el objeto de reducir las lesiones que se producen por el choque del cerebro con el cráneo, luego de una brusca desaceleración.
Para que un casco pueda ser utilizado por los pilotos de la Fórmula 1, debe pasar una serie de test de seguridad especialmente diseñados para este tipo de competición por la Federación Internacional de Automovilismo. Estos test fueron reforzados luego de la trágica muerte del piloto Ayrton Senna.
A quien le interese adquirir uno de estos cascos podrá obtenerlo por unos USD$30.000, pero ojo, le salvó la vida. ¡Pensalo, usá casco!.


