En el día de ayer, en la planta Kraft, ex Terrabussi, se produjo enfrentamientos entre la policía y los activistas, a quienes se les incautaron gran cantidad de bombas molotov y armas blancas, lo que ocasionó la detención de unas 60 personas.
A últimas horas de la noche y primeras del amanecer de hoy, la policía los liberó, a pesar de haberles encontrado armas.
Representantes del Ministerio de Trabajo llegó a un acuerdo con autoridades de Kraft Foods para que no se despidan a más empleados y que continúen con sus operaciones en la Argentina.
En el momento en que la policía comenzó a desalojar la planta, con una orden judicial, los militantes de izquierda comenzaron a arrojar piedras y a resistir el operativo, lo que no impidió que los efectivos bonaerenses lograran el desalojo.
Noemí Rial, viceministro de Trabajo, declaró a una radio porteña que “a partir de ahora se abrió una nueva etapa de negociación entre el gremio y las autoridades de la empresa para intentar una tregua”.
Baratta manifestó que “luego de cuatro horas de negociaciones, los efectivos de la Policía bonaerense realizaron maniobras disuasivas y lograron entrar a la planta de Kraft” y que “Gracias a Dios no hay víctimas ni lesionados graves. Tenemos tres obreros con lesiones y ocho policías heridos”.
Los heridos de ambas partes, continúan internados.


