El archipiélago de Vanuatu y las islas Salomón se vieron afectados por dos fuertes terremotos -de 7,8 y 7,3 grados-.
Luego de los sismos, las autoridades activaron el alerta en varios países del suroeste del Pacífico, Papúa Nueva Guinea, Vanuatu, Fiyi o Nueva Caledonia.
El centro con sede en Hawai extendió el alerta a países más alejados y que no estaban incluidos en la lista, como Australia, Nueva Zelanda e Indonesia.
Aunque los sismólogos levantaron el alerta cuando comprobaron que la ola era de pequeño tamaño, la vigilancia se mantiene.
Una recepcionista de la localidad de Lunganville, Florence Cari, en la costa sur de la isla vanuatuense de Espíritu Santo, manifestó cómo el temblor ‘sacudió’ a los edificios. “La gente estaba asustada y algunos salían de los edificios hacia la calle”.
Un temblor, de magnitud 6,7, sacudió el sureste del archipiélago Sulu, en Filipinas, minutos antes de los dos terremotos de Vanuatu.


