Una escuela fue condenada a pagar casi £ 20.000 en multas y costos legales después que una alumna perdiera casi todos sus dedos en una clase de artes plásticas.
El hecho ocurrió en la Giles School en la ciudad de Boston, donde la joven realizaba un curso de arte.
Magistrados de Boston escucharon a la estudiante, cuya identidad no ha sido revelada.
Según su relato, se les había dicho que trabajaran en arcilla para realizar un molde con sus manos, para luego rellenar el mismo con yeso.
Es entonces que la niña – conocida como la alumna X – metió las manos en el cubo de yeso hasta la muñeca y las mantuvo allí mientras el material fraguaba.
El tribunal supo que las reacciones químicas en el proceso llegan a producir una temperatura de 60 º C en grandes cantidades.
La joven fue sometida a 12 operaciones por los cirujanos plásticos, pero se quedó sin dedos en una mano y dos en la otra. Informaron los médicos sobre la tragedia, seis semanas después de que había ocurrido.
El incidente, fue visto por alumnos desesperados, el personal y los paramédicos que intentaron liberar a la joven del yeso de fraguado.
Jo Anderson, una de los paramédicos, dijo a los fiscales de Boston: “El mensaje que queremos que el público entienda es que las evaluaciones de riesgos en los centros educativos no deben ser consideradas una carga, sino de suma importancia para la seguridad de los alumnos.”
También fue lapidario sobre la “inaceptable” falta de disposiciones de seguridad en el colegio Giles.
Agregó que otro estudiante había cometido el mismo error en una clase anterior, pero que no había mantenido las manos en el yeso por tanto tiempo.
Anderson dijo a la corte: “la alumna X pronto se dio cuenta de que no podía quitar sus manos. Se estaban quemando literalmente mientras el yeso se derretía alrededor.”
El órgano rector de la escuela, que enseña artes visuales y cuenta con 960 alumnos, admitió la violación de salud y seguridad y de no reportar el incidente a la HSE. La escuela fue multada con £ 16.500 y se le ordenó pagar £ 2,500 en costos.
En una declaración emitida después de la sentencia, el Organismo que se encarga de regular la seguridad, dijo: “Hoy hemos visto la terrible consecuencia de no llevar a cabo evaluaciones de riesgo adecuadas en el aula. Simplemente no es aceptable que los alumnos en un aula no esten informados y preparados para los riesgos involucrados en el manejo de sustancias peligrosas “.


