El ex presidente Fernando de la Rúa deberá ir a juicio oral en la causa en la que está procesado por el pago de coimas en el Senado para aprobar la ley de reforma laboral en el año 2000, el fallo fue ratificado por el juez Federal Daniel Rafecas.
Dos meses atrás la Cámara Federal confirmó el procesamiento de De la Rúa al entender que existen pruebas suficientes para que éste sea enjuiciado como acusado de haber coimeado a senadores peronistas.
El escándalo tuvo una fuerte repercusión por las declaraciones del arrepentido, ex secretario parlamentario del Senado, Mario Pontaquarto, que había denunciado, entre otras cosas, que De la Rúa encabezó una reunión con senadores para destrabar la ley.
A su vez el hecho desató en su momento la renuncia del ex vicepresidente del país y actual presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur, Carlos “Chacho” Alvarez.
Fernando de La Rua declaró que “no sabe porque causa tanto escándalo, si esto no cambia en nada, se está montando un escándalo nacional con la noticia”, dijo el ex presidente de la nación en declaraciones televisivas tras enterarse de la decisión del magistrado. Además, consideró que la resolución de la Cámara, de septiembre pasado, “es contradictoria” y “una herejía jurídica”. “Nada me vincula con los hechos pero lo que están suponiendo es que yo debería estar al tanto de los hechos por ser Presidente”
Para el juez Rafecas quedó demostrado durante la investigación que los sobornos se pagaron con fondos reservados de la secretaria de inteligencia del Estado (Side), que en ese momento dirigía el banquero Fernando De Santibañez, amigo personal de De la Rúa y también condenado a juicio.
El retraso en la definición de la situación procesal de De la Rúa trababa el inicio del juicio contra los otros siete acusados que tiene la causa y que ya habían sido elevados a la etapa oral. Ellos son el ex secretario de Inteligencia Fernando de Santibañes; el ex ministro de Trabajo Alberto Flamarique; los senadores Alberto Tell, Remo Costanzo, Augusto Alasino y Ricardo Branda, y el presunto arrepentido del caso, el ex secretario parlamentario del Senado Mario Pontaquarto.
También habían sido procesados el ex presidente provisional del Senado José Genoud, que murió el año pasado, y el ex senador Emilio Cantarero, que no enfrentará el juicio por su delicado estado de salud.


