Doce personas murieron y al menos 31 resultaron heridas en ataques a tiros en la base del Ejército estadounidense en Fort Hood, Texas, informaron voceros de esa fuerza militar.
El teniente coronel Nathan Banks, vocero del Ejército en el Pentágono, en Washington, dijo que el primer incidente estalló a la 1.30 de la tarde en un centro de procesamiento de personal en la enorme base militar. El segundo fue en una sala de teatro.
Los disparos dejaron varios muertos y heridos y uno de los autores fue detenido, mientras que el otro está prófugo, dijo el ejército estadounidense.
El vocero dijo que era demasiado temprano como para especular sobre si se trató de soldados estresados por la guerra.
“No sabemos cuál fue el motivo del ataque pero está bajo investigación. De momento estamos terminando de interrogar a los testigos porque queremos evacuar la base y mandar a la gente a sus casas”, manifestó el general Bob Cone en una conferencia de prensa.
Fort Hood es la base norteamericana más grande del mundo. Acoge a unos 65.000 soldados, muchos de ellos sufren de estrés y síndrome postraumático tras haber estado destinado en Afganistán e Irak
El Barack Obama ha sido informado sobre los tiroteos, y la Casa Blanca sigue de cerca la situación. La base se encuentra actualmente paralizada
“Nuestro personal militar han sacrificado tanto al servicio de nuestro país, y me repugna que los hombres y mujeres de Fort Hood hayan sido víctimas de esta violencia sin sentido, al azar”, dijo el senador de Texas Kay Bailey Hutchison.


