En conferencia de prensa, delegados disidentes del subterráneo anunciaron un paro de 24 horas “como mínimo” para el próximo martes en las seis líneas porteñas y el Premetro.
“Le pedimos disculpas a los usuarios, pero vamos a volver a parar la semana que viene”, dijo Roberto Pianelli, delegado de la línea E. “Avisamos con cuatro días de anticipación” dijo atajándose.
“Exigimos garantías para Néstor Segovia y todos nuestros compañeros, y exigimos también que se firme la inscripción gremial”, dijo Hugo Yasky (CTA).
Minutos antes, Néstor Segovia ratificó en la sala anexa de la Cámara de Diputados que “no van a aflojar para nada” y a su vez ratificó la denuncia por el ataque que sufrió su familia en la localidad de Moreno.
“Es evidente que este ataque a la familia de Segovia, está vinculado con la lucha de los trabajadores del subte y con el paro realizado ayer”, dijeron los trabajadores mediante un comunicado.
“Los subtes no van andar porque los que movemos el subte somos nosotros”, desafió el sindicalista en clara alusión a la Unión Tranviarios Automor (UTA), con quien el grupo de trabajadores de izquierda está enfrentado en su reclamo de personería gremial.
“Ahora discutimos de que el paro sea más largo y no sabemos hasta cuándo”, amenazó Pianelli.
El Gobierno nacional criticó duramente las medidas tomados por los delegados disidentes: “Estos personajes quieren sacar ventaja de esta situación que creemos que es un hecho absolutamente mezquino e irresponsable por parte de quienes dicen ser representantes de una parte de los trabajadores”, declaró el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández.
Según estimó Metrovías, el paro del martes afectará a un millón de personas aproximadamente, que deberán buscar medios alternativos para ir y volver del centro. Volverán los colectivos repletos y a las calles colapsadas.


