La leve lluvia registrada anoche en gran parte de la provincia de Córdoba no logró sosegar totalmente los focos de incendio que afectan a las sierras, donde todavía permanecen algunos incendios activos.
Los principales frentes se mantienen en la zona de Capilla del Monte y Deán Funes, al norte provincial. Unos 300 bomberos trabajaron ayer en ese sector, donde el fuerte viento fue llevando las llamas hacia varias localidades del departamento Ischilín.
A pesar de que el chaparrón colaboró en controlar algunos focos, el viento complica el trabajo de los bomberos.
El ministro de Gobierno provincial, Carlos Cacerio indicó hoy que “el frente de fuego es de muchos kilómetros” y que en las últimas horas “la rotación del viento hizo que se propague”.
“En Córdoba hay cero humedad por lo tanto es una antorcha. Hay muchas palmeras que toman fuego rápidamente”, dijo el funcionario en referencia a la sequía, que agrava la situación.
Cacerio indicó que el incendio fue provocado por un rayo y que por el momento no hay riesgo de que las llamas alcancen a la localidad de Capilla del Monte, la más cercana a los focos de incendio.
Los bomberos trabajan asistidos por aviones hidrantes, aunque el trabajo resultaba difícil por la sequía y las altas temperaturas.


