El gremio de camioneros con unos 300 militantes cortaron la circulación de los vehículos preparados para distribuir los ejemplares de La Nación y de Clarín.
Durante la madrugada de hoy grupos pertenecientes al sindicato de Camioneros, y liderados por Pablo Moyano, hijo de Hugo Moyano, impedían el ingreso en las plantas de impresión de los diarios La Nación y Clarín y cuando recibieron un llamado y uno de los integrantes del gremio gritó “Nos vamos”.
Entonces comenzó a circular una procesión de camiones que se encontraban estacionados en la calle Zepita, única entrada a las plantas.
Con bocinazos y con la custodia de unos diez policías, los camioneros comenzaron a retirarse, mientras que uno de ellos gritaba “Nos vamos porque nos avisaron que está vigente una conciliación obligatoria. Pero en cinco días, volvemos”.
En Barracas, alrededor de las 21:00 de anoche, llegaron los móviles policiales a la puerta de la planta de impresión de La Nación, y enfrente se encuentra la planta impresora de Clarín.
Tiempo más tarde, en forma muy organizada comenzaron a desfilar los camiones que amenazaban con el bloqueo de ambas plantas, así lo hicieron durante cuatro horas impidiendo el acceso y salida de los tres principales centros de distribución de diarios y revistas.
En columnas, los manifestantes se movilizaron por la avenida Vélez Sarsfield hasta la esquina de Zepita, donde armaron el piquete con fogatas.
El gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, horas antes había dictado la resolución para iniciar un período de conciliación obligatoria de las partes, en la misma se intimaba a cesar con los bloqueos a las plantas distribuidoras, y que aparentemente este grupo de camioneros con Pablo Moyano desconocieron la resolución hasta que se recibió ‘el llamado’.


