Un hombre, su esposa y su suegro fueron asesinados a palazos en su casa del partido de Ituzaingó, y los investigadores intentan determinar si se trató de alguna venganza, ya que los asesinos no robaron nada, informaron fuentes policiales.
En Ituzaingo, provincia de Buenos Aires, la policía bonaerense, anoche, encontró muertos en la vivienda al matrimonio y al padre de uno de ellos.
Además encontraron a tres chicos que estaban durmiendo, dos de ellos son mellizos de tres meses y una pequeña de 5 años, y quienes serían hijos de la pareja muerta.
Los fallecidos fueron encontrados por un policía y a su vez vecino, que al regresar a su domicilio vio el portón de la casa abierto, ingresó a ver qué pasaba y se encontró con el cuadro de las víctimas sin vida en el patio de la vivienda y dio aviso a la policía.
La policía científica está investigando el lugar del hecho para determinar las causas del suceso.
La principal hipótesis que manejan los pesquisas es que se trató de un hecho vinculado a una venganza, posiblemente vinculada al trabajo de las víctimas, y que el suegro del dueño de casa fue asesinado porque estaba en ese lugar en el momento menos indicado.
Además, los pesquisas tienen claro que la o las personas que participaron del hecho conocían a sus víctimas, ya que éstos le habrían abierto la puerta.
Es que ninguno de los accesos a la casa está violentado, explicó un jefe policial.
Lo que sí tienen prácticamente descartado es que el hecho esté vinculado a un robo o a un intento de robo, ya que en la casa había televisores, LCD, computadoras, electrodomésticos y otros objetos de valor que quedaron allí.
Los vecinos del lugar no podían creer lo que había sucedido: “Nosotros no escuchamos nada raro. La verdad que nos tomó de sorpresa porque nunca notamos movimientos extraños en esa casa”, contó una vecina.
El oficial de la bonaerense que encontró los cuerpos dijo: “Cuando estaba llegando a casa me llamó la atención ver el portón de la casa abierto. Ellos, generalmente a esta hora ya están en casa cenando. Entonces me acerqué a ver qué pasaba. Cuando llegué y vi que nadie contestaba el llamado me trepé por los techos y bajé en el patio donde encontré los cuerpos tirados en el piso, ya sin vida”.


