
Jartum, la capital sudanesa, será la sede del partido de desempate entre las selecciones de Argelia y Egipto. Los hoteles ya están completos y las autoridades han previsto barracones para alojar a quienes no consigan habitaciones. Hay que decir que Sudán no está acostumbrado a recibir tantos visitantes y, tras los incidentes de El Cairo, 15.000 policías han sido movilizados.
Tras el encuentro, que concluyó con un 2-0 a favor de Egipto que forzaba el desempate que se jugará mañana en Sudán, se produjeron disturbios en El Cairo con el resultado de 32 heridos, la mayoría argelinos. Esto ha provocado la furia en las calles de Argelia contra las empresas egipcias. En la madrugada del lunes, la sede de Djezzy en Argel, filial del operador de telefonía móvil egipcio Orascom Telecom, fue atacada y saqueada por centenares de personas. Por la tarde, se repitieron los disturbios ya que una multitud incendió la sede de la compañía aérea egipcia Egypt Air en el centro de Argel.
Muestra de la pasión despertada, el Gobierno argelino pondrá gratuitamente entradas a disposición de 10.000 hinchas que se disputaban un lugar en los más de 40 vuelos especiales a bajo precio organizados desde Argel. Hay que decir que ambos países esperan desde hace mucho tiempo, 20 años para Egipto, 24 para Argelia, su retorno a un Mundial. Una esperanza que sólo uno de los dos concretará este miércoles.
Las horas, lejos de aplacar los ánimos tras el convulso partido entre Egipto y Argelia de la fase de clasificación del Mundial, parecen ir calentando los ánimos de los argelinos. Pese a la prohibición de la Federación de Argelia a sus jugadores de hacer declaraciones, el centrocampista Khaled Lemmouchia concedió una entrevista a L’Equipe atacando directamente a la FIFA.
“Dejar que el partido se disputase fue una imprudencia. Puedo decir que, por nuestro lado, antes del partido algunos jugadores estaban pálidos y otros como paralizados”, dijo Lemmouchia en referencia al ataque sufrido en El Cairo por aficionados egipcios, que apedrearon el autobús de Argelia provocando que varios jugadores argelinos sufrieran cortes y contusiones. “La FIFA nos dejó jugar en ese contexto. Si preferían ver a Egipto y no a nosotros en el Mundial, habrían hecho mejor diciéndolo claramente. Nadie ha movido un dedo para castigar esto. Si nos eliminan nadie recordará lo que pasó en El Cairo”, concluyó.

