La persecución policial se hizo efectiva con unos diez patrulleros que dio comienzo en Exaltación de la Cruz, donde los asaltantes robaron una camioneta y tomaron como rehén a su conductor.
Fueron perseguidos durante unos 70 kilómetros en la autopista Panamericana, y la policía logró interceptarlos cerca del kilómetro 15 a la altura de la localidad de Martínez.
El robo comenzó a las 5:30 a la altura del kilómetro 89 de la Panamericana, cuando los dos delincuentes robaron una camioneta de una empresa postal privada y se llevaron secuestrado a su conductor, huyendo a los tiros.
Intentaron ir hacia Capital Federal evitando a la policía, lo que motivó que se llevaran por delante una barrera del puesto de peaje en la entrada a San Isidro y continuaron hasta la localidad de Martínez, donde chocaron contra la defensa provocando la explosión de un neumático.
La Policía interceptó el paso de la camioneta, deteniendo a los delincuentes y liberando al conductor secuestrado.


