Nueve países y unos doscientos partidos están implicados en la investigación que las autoridades de la ciudad de Bochum llevan adelante sobre las apuestas ilegales en el fútbol.
Solo en Alemania, 32 partidos están considerados como “sospechosos” por los investigadores, aunque ninguno se disputó en la Primera división.
Más allá de que no se especificaron cuáles fueron, se supo que hay partidos de Champions League involucrados.
Según la policía alemana, la extensión completa de la trama podría implicar a 200 sospechosos, y el número de partidos arreglados ascendería a varias decenas. La policía cree que los estafadores habrían obtenido unos diez millones de euros a través de esta estafa.
Los inculpados, un grupo que actúa a escala internacional, son sospechosos de haber pagado sumas de dinero a jugadores, entrenadores, árbitros y responsables de grandes campeonatos europeos por hacer manipular el resultado de los partidos con fines fraudulentos en el campo de las apuestas deportivas, según el comunicado conjunto de la policía y de la fiscalía.
Entre ellos se encuentran los hermanos Milan y Ante Sapina, que estuvieron implicados en el escándalo del ‘caso’ Robert Hoyzer.
El ex árbitro fue condenado el 17 de noviembre de 2005 a dos años y cinco meses de prisión por estafa en banda organizada tras haber confesado que recibió unos 70.000 euros por influenciar en los resultados de varios partidos de fútbol.
El secretario general de la UEFA, Gianni Infantino, se mostró satisfecho por la eficacia de la policía germana. “Este caso demuestra que es posible que las autoridades de un Estado trabajen junto con un organismo deportivo en materia de corrupción y de fraudes en los partidos”, declaró. “Vamos a continuar nuestra batalla contra toda forma de corrupción en el fútbol europeo bajo el lema de tolerancia cero. Pediremos las sanciones más duras para los culpables ante los tribunales competentes, ya sean individuos, clubes o dirigentes”, añadió.


