Al menos 34 miembros de la ilegalizada organización Segi, conocida como el entorno juvenil del grupo terrorista ETA, fueron detenidas en un operativo conjunto entre la policía y la Guardia Civil de España.
Las detenciones se realizaron en el País Vasco y Navarra, en el norte de ese país, en una operación que permitió el “descabezamiento” de la organización juvenil.
El Ministerio del Interior considera a Segi la organización de izquierda “más ortodoxa y de mayor fidelidad” a ETA, además de la encargada de llevar a cabo acciones de desestabilización mediante la denominada “violencia callejera”. “Las operaciones desarrolladas atacan directamente al núcleo directivo de la organización y a su propia existencia y capacidad de actuación”, dijo el ministerio en un comunicado.
Entre los detenidos se encuentran los jefes de Segi, ilegalizada organización juvenil de Batasuna. “Es una operación muy importante que detiene a presuntos dirigentes de una organización ilegal y esto demuestra la eficacia del trabajo de la policía y de la justicia para evitar que organizaciones ilegales recompongan sus direcciones para seguir desarrollando actividades ilícitas”, dijo a Radio Euskadi el consejero vasco de Interior, Rodolfo Ares.
Según la policía, los detenidos son acusados de intentar formar una nueva organización extremista para respaldar a ETA, ya que Segi fue ilegalizada por la justicia en el 2007.
Según la policía española, Segi buscaba incrementar el número de sus militantes y reforzar las formación de sus miembros para “acometer las líneas de actuación establecidas por ETA”, considerada responsable de la muerte de 828 personas en 41 años de violencia por la independencia del País Vasco y Navarra.


