Científicos del Instituto Wellcome Trust Sanger en Cambridge, en el Reino Unido, decodificaron un genoma completo de dos de los cánceres más letales, de piel y de pulmón, un acontecimiento revolucionario para el tratamiento de esta cruel enfermedad.
Los investigadores manifestaron que “no sólo permitirá que algún día se pueda llevar a cabo un análisis de sangre para detectar tumores, sino que también ayudará a desarrollar nuevos medicamentos”.
El Reino Unido actualmente trabaja para descifrar el genoma del cáncer de mama.
En Japón el de hígado y en India el de boca.
En China el cáncer de estómago y en Estados Unidos los de cerebro, ovarios y páncreas.
Los científicos del Consorcio Internacional del Genoma del Cáncer aseguran que “necesitarán al menos cinco años y una inversión de cientos de miles de dólares para completar esta tarea mastodóntica, aunque una vez la finalicen, los pacientes serán los que se beneficien”.
El profesor Michael Stratton, líder del equipo británico, indicó que “va a cambiar la manera en la que pensamos sobre los casos individuales de cáncer”.
Asegurando que “Identificando todos los genes del cáncer seremos capaces de desarrollar nuevos fármacos que ataquen de manera específica a los genes mutados y podremos determinar qué pacientes se beneficiarán de estos nuevos tratamientos”.
Y que “Llegará un día en el que tras la eliminación de un cáncer, su catalogación será rutinaria”.
Los autores del estudio explicaron que “Podría ser posible incluso, desarrollar análisis de sangre que permitan anticipar el riesgo de padecer un cáncer por parte de adultos sanos”.
Los especialistas descubrieron que “El genoma del cáncer de piel estudiado, se hallaron más de 30 mil mutaciones genéticas, la mayor parte causadas por una excesiva exposición al sol”.
“El genoma del cáncer de pulmón presentaba más de 23 mil mutaciones, la mayor parte provocadas por el consumo de tabaco”, “el número de mutaciones encontradas en el cáncer de pulmón indica que el fumador adquiere aproximadamente una mutación cada 15 cigarrillos fumados, aunque la mayoría de esas mutaciones serán inofensivas, algunas podrán llegar a provocar cáncer”.
El doctor Peter Campbell, mantiene que “La mayor parte de las veces las mutaciones genéticas caerán en partes inocentes del genoma, pero algunas alcanzarán los objetivos correctos para desarrollar cáncer” y que “Dejando de fumar se puede reducir el riesgo de padecer cáncer a niveles normales”.
El profesor Carlos Caldas, del Instituto de Investigación del Cáncer de Cambridge, del Reino Unido, calificó este estudio de “pionero”.
Y expuso que “Como arqueólogos moleculares, estos investigadores han excavado a través de capas de información genética para descubrir el historial de la enfermedad de estos pacientes”.
“Lo que es nuevo en este estudio es que los investigadores han podido relacionar mutaciones concretas con su causa”.
“La esperanza para el futuro es que podremos tener finalmente una imagen detallada de cómo se desarrollan los diferentes tipos de cáncer y la mejor manera de tratarlos y prevenirlos“.


