Laura Dekker, la joven holandesa de 14 años que fue impedida por la justicia dar la vuelta al mundo en velero, en solitario durante dos años, se encuentra desaparecida.
Al parecer Laura, que vivía con su padre, no pudo asumir el “no” de los jueces: “Cuando le denegaron el permiso para hacer la travesía de sus sueños, Laura se hundió. Creía que el mundo estaba en su contra y nunca la dejarían salir”, dijo un vocero de la familia.
El matrimonio Dekker, quienes tienen la cultura de navegar en la familia, se repartieron a sus hijas al separarse. El padre quedó con la custodia de Laura, y declaró que al principio apoyaba su idea “para no perderla”, pero luego reconoció que le parecía demasiado pronto y muy riesgoso.
El ministerio de Educación anunció su rechazo, al considerar indispensable que la adolescente concluyera sus estudios secundarios. A la vez que recalcaron la importancia de que no perdiera el contacto con su familia y amigos.
Sin embargo, quería partir lo antes posible, ya que era su anhelo convertirse en la navegante más joven en dar la vuelta al mundo y aparecer en el Libro Guiness de Récords.
La historia de Laura Dekker pareciera estar forjada en altamar: Nació a bordo de un velero en aguas de Nueva Zelanda durante un viaje que sus padres realizaron alrededor del mundo que duró siete años.
A los seis tuvo su propio velero y a los 10 ya navegaba sola.
Los agentes han pedido a los países vecinos, Bélgica y Alemani, que vigilen los aeropuertos en el caso de que la joven haya abordado un avión.


