Haití fue azotado por un terremoto de siete grados en la escala de Richter dejando al país incomunicado y sumido en la desolación.
El país caribeño quedó devastado y se prevé una catástrofe de grandes proporciones. Por el momento se desconocen el número de víctimas, ya que se encuentran cientos de ellos bajo los escombros, por edificios destruidos.
El aeropuerto de Puerto Príncipe fue cerrado, las comunicaciones quedaron colapsadas provocando el aislamiento de numerosos puntos del país, estas son algunas de las principales consecuencias que originó el epicentro que comenzó a unos quince kilómetros de la capital haitiana, seguido por tres fuertes réplicas.
Los edificios más afectados fueron el de las Naciones Unidas y el Palacio Presidencial, quedando sólo en pie algunas paredes, incluso se temió por la vida del presidente.
Además quedaron destruidos supermercados, hospitales y hoteles.
El espectáculo que dejó este terrible fenómeno es más que desolador, no hay cifras oficiales de heridos y muertos pero sí se pueden ver a cientos de ellos en las calles y bajo los escombros.
Las comunicaciones por vía telefónica quedaron cortadas tras el movimiento sísmico, causando graves daños en las mismas.
Un testigo de lo ocurrido manifestó a los medios que ‘cuando se produjo el sismo se encontraba en Fond Parisien, una zona rural próxima a Puerto Príncipe, lugar en el que se hundió una explotación minera y quedaron personas atrapadas. También se cayó un hospital y se derrumbó una escuela’.
Además agregó que ‘Todo el mundo temblaba, era como un baile, la gente salía de los vehículos, corría y gritaba’, y que ‘la carretera se abrió por la mitad ante sus ojos’.
El sismo se sintió en toda la isla de La Española, territorio compartido entre Haití y la República Dominicana, aunque en este último país las primeras informaciones oficiales no revelan daños trágicos, también se percibió con fuerza en el oriente de Cuba.
La comunidad internacional comenzó a movilizarse para el envío de ayuda.
El primero en manifestarse fue el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, que ya envía un destacamento compuesto por 72 personas, 6 equipos de rastreo caninos y 48 toneladas de equipos de rescate.
República Dominicana, Nicaragua y España también anunciaron que enviarán ayuda a la zona de la catástrofe. Los haitianos que viven en el extranjero intentan localizar a sus familias.
El gendarme argentino, oriundo de la provincia de Misiones, Cabo Primero Gustavo Gómez, que se encontraba en el edificio de las Naciones Unidas, falleció a causa de los derrumbes del terremoto que ya está dejando a miles de muertos debajo de los escombros.










ESTAMOS OARNDO X TODO NUESTROS HERMANSO HAITIANOS Q DIOS LOS COLME DE BENDICIONES Y NUESTRA MANDRE MARIA LOS CUBRA CON SU MANTO CELESTIAL