José Luis Rodríguez había presentado una imagen, que en su momento deslumbró a todos, y la noticia fue que ‘un lobo ibérico capturado de madrugada y en el aire por el objetivo indiscreto de un fotógrafo español. Tal fue el impacto de la foto que se le concedió en octubre el premio más prestigioso de fotografía salvaje del mundo’.
Pero el jurado decidió sacarle el premio a su autor, José Luis Rodríguez porque “el animal de la imagen no era un lobo feroz sino un espécimen domesticado y alquilado por fotógrafos y cineastas”.
Las autoridades confirmaron punto por punto lo publicado en diciembre, advirtiendo que “el animal de la foto era Ossian, es uno de los lobos de la reserva zoológica madrileña de Cañada Real”.
Su portavoz, Louise Emerson, anunció, este miércoles, que “Rodríguez fue descalificado por vulnerar el artículo 10 de las bases del certamen. Básicamente el que obliga a los participantes a declarar de antemano si los protagonistas de sus fotos son animales domésticos” y que “el jurado ha concluido que era probable que el lobo de la imagen fuera un modelo animal que puede ser contratado para usos fotográficos”.
Emerson agregó que “El jurado ha analizado un abanico de pruebas y ha recibido el asesoramiento de un especialista que tiene gran experiencia fotografiando animales salvajes y también lobos”.
La imagen del lobo será retirada de la exposición de fotografías premiadas y el jurado afirmó que “no se elegirá otro ganador” y que “el galardón quedará desierto”.
Aunque los organizadores aclararon que “Rodríguez no tendrá que devolver el dinero del premio porque no ha recibido nada más que 500 libras que retendrá en concepto de derechos de autor”.


