La banda californiana cerró anoche sus conciertos en River Plate, donde más de 100 mil personas estallaron a puro hard rock. Mañana se presentarán en Córdoba, en el fin de su paso por Argentina.
“Esta noche hicimos historia Buenos Aires”, dijo el cantante y guitarrista James Hetfield, que junto a sus compañeros de banda Lars Ulrich, Kirk Hammett y Robert Trujillo regresaron al país tras su cancelación en 2003, y sus shows previos en 1993 y 1999.
“Es grandioso estar de vuelta en la Argentina. Los fans son muy apasionados pero no tenemos planes de grabar estos shows para un futuro DVD”, dijo Ulrich, baterista y fundador del conjunto.
La puesta en escena, con impresionantes fuegos artificiales, las guitarras de Hetfield y Hammet, con la poderosa base de Trujillo al bajo y Ulrich, fueron la esperada y conocida fórmula para volar cabezas en el Monumental.
Sobre el final púas y palillos a la tribuna. “Buenos Aires kick ass! (¡Buenos Aires patea culos!)”, lanzó Hetfield para el delirio. El show fue gigantesco. La deuda está saldada.


