El rescate de los miles de turistas que permanecen varados en Machu Picchu, entre los que aún hay 500 argentinos, se dificulta por las inestables condiciones meteorológicas que azotan a la zona.
En el día de ayer 120 argentinos fueron rescatados por helicópteros de las brigadas militares peruanas y trasladados a Ollantaytambo, una localidad situada 1200 kilómetros al sudeste de Lima.
Pero lamentablemente estas tareas se retrasaron por las lluvias intensas. Consecuentemente el gobierno argentino enviará para rescatar a los varados un avión de transporte Hércules y un Fokker 28. Además, puso en alerta a otro Hércules para trasladar a los turistas argentinos que aún permanecen en Perú.
Las fuertes lluvias caídas en el sudeste peruano durante varios días hicieron desbordar ríos de la región, provocando inundaciones y derrumbes -en uno de los cuales murió la joven argentina Lucía Ramallo Sarlo- y el corte del tendido férreo, única vía de comunicación terrestre en la zona.
El desborde del río Vilcanota, a cuyas orillas está Aguas Calientes, dejó aislados a unos 2.000 turistas, entre ellos unos 700 argentinos de los cuales 120 fueron evacuados ayer con helicópteros y serán llevados a Cusco.


