
Osvaldo Guglielmino renunció, ayer miércoles, al cargo de procurador general del Tesoro en medio de la disputa que enfrenta al Gobierno con el Banco Central por el uso de reservas para pagar deudas.
La renuncia se originó al día siguiente de la exposición que realizó el funcionario ante la comisión parlamentaria que analiza la remoción de Martín Redrado al frente del Banco Central, medida efectuada por el Ejecutivo y que posteriormente se suspendió por la participación de la Justicia.
Guglielmino confirmó su dimisión poco después de que Redrado compareciera ante la comisión bicameral que estudia su destitución, dispuesta por la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, el 8 de enero, cuando el economista se negara a habilitar 6569 millones de dólares de las reservas para cancelar compromisos que vencen este año.
La justicia suspendió la remoción de Redrado y el uso de reservas monetarias, lo que originó un fuerte conflicto institucional y una batalla judicial.
El, ahora, ex procurador general será reemplazado por el jurista Joaquín Da Rocha, allegado al oficialismo.
Osvaldo Guglielmino, era el abogado del Estado nacional, y asumió como procurador del Tesoro en agosto de 2004 para hacerse cargo de la defensa de varias causas que afronta el Gobierno, como los reclamos judiciales realizados ante el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI).

