Luego del escándalo que envuelve al ex presidente Néstor Kirchner por la compra de dos millones de dólares antes de que la divisa estadounidense saltase 25 centavos, la oposición busca que se reabra la causa por enriquecimiento ilícito. Aníbal Fernández y Amado Boudou lo defienden.
El diputado de la Coalición Cívica Juan Carlos Morán se puso al frente de un pedido a la justicia para que se investigue al matrimonio presidencial por la adquisición.
El artículo 268 del Código Penal, contempla en su inciso primero sanciones para el funcionario público que con fines de lucro utilizare sí o para un tercero, informaciones o datos de carácter reservado de los que haya tomado conocimiento en razón de su cargo. El delito prevé penas de uno hasta seis años de prisión.
“Estamos ante hechos nuevos y ante un delito nuevo, lo que daría elementos suficientes para iniciar una nueva investigación”, reflexiona Morán.
Como era de esperarse, el vocero oficial del Gobierno salió a defender a los Kirchner:
“Es una estupidez, porque esto ya fue analizado. Está dentro del marco de la propia declaración jurada que ya se revisó”, manifestó Anibal Fernández, con su conocido discurso sin concesiones.
“No fue una compra en negro, fue una compra legal, hecha dentro del marco de lo que la ley indica”.
El ministro de Economía Amado Boudou también minimizó el asunto: “Los bienes y movimientos de Néstor Kirchner los conocemos por él. Están en todas sus declaraciones. Habría que buscar a aquellos que no los declaran”, expresó.
El mismo Kirchner dio explicaciones mediante un email al periodista Víctor Hugo Morales donde explicó la compra de los 2 millones de dólares para poder quedarse con el paquete accionario de Hotesur S.A., propietaria del hotel Altos Calafate.


