Una impresionante tormenta que avanzó sobre la capital misionera cubrió a la ciudad con una capa de polvo rojizo.
Las intensas lluvias posteriores provocaron un descenso de 8 grados en la temperatura, que terminaron con la interminable ola de calor que sufra la zona desde la semana pasada, algo que los posadeños venían deseando desde hace días.
Según publicaciones locales, el temporal junto con la masa de polvareda se desplaza hacia Paraguay.
Desde el Gobierno, advirtieron sobre la escasa visibilidad que se produjo a partir del fenómeno.


